
Lo primero que se piensa al oír hablar del Euribor es en las hipotecas; pero en el trasfondo del cuestionado índice –el cual posee muchas más utilidad de la conocida por la mayoría de las personas–, se encuentran muchos tiras y afloja de algunos bancos, un reflejo de la realidad actual. Sin duda la crisis vuelve a levantar la controversia en torno al Euribor.
Para empezar, vale recordar que existen quince tipos de Euribor (Europe Interbank Offered Rate), los cuales dependen del plazo de devolución, el cual oscila entre una semana y un año. El más popular es aquel que representa a doce meses y al interés al que los bancos estarían dispuestos a prestarse dinero en el mercado interbancario a un plazo de un año; pero, pese a todo, esto no implica que lo hagan, por ende, no es un dato real, sino hipotético, y al no reflejar la realidad de las transacciones que se llevan a cabo, es susceptible de ser manipulado; sin embargo, este Euribor está lejos de ser el más relevante, dado que el más utilizado por los expertos, para medir la salud del mercado interbancario, es el Euribor a tres meses, por tratarse de una referencia mucho más líquida. Las variaciones del mismo condicionan a gran cantidad de productos financieros, como depósitos, cuentas de ahorro y préstamos. Pero también a otros menos conocidos como a los bonos de cupón flotante (bonos con un interés que se reajusta periódicamente para garantizar que siempre refleje el tipo de interés del mercado) y al mercado de repos, una herramienta clave con la que los Estados y los bancos gestionan su liquidez, que consiste en la venta de bonos con pacto de recompra.

La previsión del Euribor para el presente 2013, es irse con cautela en todo a lo que economía se trata, dado el gran riesgo de pérdida de empleo y lo pesado que puede volverse el pago de las
Las hipotecas de viviendas prometen seguir en baja durante el 2013, sumando dos años y medios de baja de forma consecutiva.




